ACONCAGUA, LOS JAIVAS

Por Felipe Ruiz

Características

Año de lanzamiento: 1982. Sazam Records, Sicamericana. Argentina.
SZ 50-14.632

Grabación y remixado: Estudios Pathé Marconi, París, Francia.

Fecha creación: Noviembre-Diciembre 1981.

Duración: 33 Minutos.

Sello Discográfico: CBS

Productor: Los Jaivas.

Ingeniero de Grabación: Daniel Michel.

Ingeniero Mezcla: Daniel Michel.

Arte Gráfico y Portada: René Olivares.

Fotografía: Iñigo Santiago.

Producción Ejecutiva: Hernán Poblete, Alejandro Parra.

Los Jaivas:

Gato Alquinta: voz, guitarra eléctrica, guitarra acústica, charango, mandolina cusqueña, bajo, quena, zampoña, flauta dulce, trompe y tumbadoras.

Mario Mutis: bajo, guitarra eléctrica, voz, bombo leguero y matraca.

Gabriel Parra: batería, bombo leguero, voz, kultrum, tumbadoras, timbal cromático, maracas, triangulo.

Claudio Parra: piano, celesta, minimoog, huiro.

Eduardo Parra: piano eléctrico, minimoog, bongó, pandereta, claves.

Tras el rotundo éxito de su ya mítico “Alturas de Machu Picchu” (1981), la banda, se enorgullecería en presentar otro de sus trabajos emblemáticos, representado por su exquisito sonido tanto en complejidad instrumental como en la desesperante fuerza de sus creativas letras. “Aconcagua” se caracterizó por reunir, retomar y, sobre todo, mejorar una serie de grabaciones antiguas, muchas de ellas realizadas a principios de los 80’. Es así como la indomable magia de su sonido consigue, a lo grande, su objetivo principal: traspasar los límites nacionales. Los Jaivas debutan en tierras francesas, derramando por doquier, el espíritu musical de los, lamentablemente olvidados, pueblos originarios.

Canciones

Aconcagua

Desde un Barrial

Debajo de las Higueras

Takirari del Puerto

Mambo de Machaguay

Huairuro

Corre que te Pillo (nueva versión)

Todos Juntos (Nueva Versión sólo como promoción)

Sin duda, “Aconcagua”, debería resumirse con la palabra “nostalgia” al poseer en su columna vertebral un sin fin de melodías que ahogan con el dulzor de su honesta sinceridad. De hecho la canción que le da el titulo al álbum nació cuando sus creadores divisaban, desde un avión, el siempre majestuoso monte Aconcagua. Por otro lado, “Desde un Barrial”, podría resumir el sentimiento verdadero de sus integrantes, todos ellos sometidos a aquella amarga experiencia de estar fuera de su país natal; y al odio presente, pero a la vez mutado en esperanza, de su interior. “Debajo de las Higueras” nos cuenta, con esa voz tan maravillosa de Gato Alquinta, una dulce historia de amor, la misma que danza en una atmosfera plagada de trompetas mexicanas. “Takirari de Puerto” invoca a la alegría con su llamativa melodía que va rigiendo su marcha, liderada, por las seis cuerdas eléctricas. El lado rockero, y la popularidad, llega gracias al magistral cover “Mambo de Machaguay” (perteneciente al folclore peruano) que se impone con la furia de la guitarra eléctrica y los sintetizadores, dejando así a las flautas y las quenas como el último soplido de su versión original. “Huairuro” trata de mantener la misma esencia de “Takirari de Puerto”, pero con un tono mucho más reflexivo y sentimental. Y para el final nos arremete la espectacularidad del inolvidable “Corre que te pillo”, una de las canciones más complejas y místicas, en la historia, de la banda. La sabiduría se concentra en un millar de constelaciones dando nacimiento a una pieza musical que se catapultaría a la cima de la, a veces inalcanzable, perfección. Con un Gato Alquinta melódico, un Mario Mutis desafiante en las seis cuerdas (la misma que toca, curiosamente, como si fuera un bajo), un Claudio Parra insolente en el reinado de su piano, un Eduardo Parra fusionado brillantemente a su minimoog y, por último, un Gabriel Parra monstruoso en la batería… logran conseguir la definitiva consagración, o mejor dicho, el dorado estandarte del termino maestros de maestros.

“Aconcagua” es simplemente el grito de diferentes culturas, todas ellas unidas, por la simpleza de cinco hombres que aman tanto a sus raíces ancestrales como si fueran el tesoro más preciado de sus propias vidas. Sin embargo, también simboliza un estado de paz interior que los hace seguir adelante con el corazón limpio, pero también con la tristeza de un pasado manchado por la tiranía.

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Una respuesta a ACONCAGUA, LOS JAIVAS

  1. Marcelo Contreras dijo:

    A priori, dudas: ¿a quién entrevistaste? ¿Copias vendidas? ¿Plan promocional?¿Anécdotas?… tengo la sensación de que has escrito un comentario del disco, pero no lo que he pedido…

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